Te hable de tus polleras y tus botas, aquella vez que al fin te conocí, le di la noche libre a mi derrota, me aprendí dos o tres notas en el piano y te mentí. Cante canciones que ni conocía y te conté una historia que no vi, te dije algunas frases que sabia que nunca me fallarían para interesarte en mi. Y nos fuimos por la madrugada a besarnos debajo del cielo lo que empieza sin nada de nada casi siempre termina en el suelo. Sus polleras van y vuelan en las piernas mas perfectas que yo vi, por las vías de mis días a esa nena yo la quiero para mi. Es la vida, es mi vida, tus polleras ya no me dejan dormir, es la vida, es mi vida y una noche es una noche para mi. Después te convide calles prestadas, no me alcanzaba ni para un café, te dije que la noche me inspiraba y si el viento nos llevaba, ¿Para que tomar el tren? Llegamos al lugar donde vivías guarde tu numero en algún papel, quien sabe si te llamare algún día otras botas y otras vidas también quiero conocer.